Después del taller
Tu instrumento va a vivir más años que esta web. Por eso nace con un pasaporte, y por eso ese pasaporte no vive aquí dentro.
Qué lleva dentro
Un handpan no se estropea de golpe: se va moviendo. El pasaporte existe para que ese movimiento se pueda medir en vez de discutir.
Su certificado de nacimiento
Las notas con las que salió del taller, sus tolerancias y su huella sonora, selladas el día de la entrega.
Su estado de salud
Cualquiera puede escanear el instrumento con un micrófono y ver cuánto se ha movido desde entonces.
Su historia
Conciertos, viajes, afinaciones, cambios de manos. La escribe quien lo tiene, no el taller.
Su cadena de dueños
De mí a ti, y de ti a quien venga. Sin huecos, y sin que nadie tenga que fiarse de mi palabra.
Aquí termina Oniro.
Pangea es la casa de los handpans, no la de un taller. Ahí Oniro es un constructor más, con su nombre entre otros. Que sea así es justamente lo que hace que el pasaporte de tu instrumento valga algo.
El instrumento es la cuenta
No hace falta registrarse para ver un pasaporte. Se escanea el pan y ya está.
Neutral por diseño
Otros talleres, otros afinadores, otros dueños. Nadie es el dueño de la plataforma.
Te sigue si lo vendes
El traspaso se hace en persona, con el certificado delante y sin papeles que falsificar.
Todo esto llega solo con el instrumento. No hay que hacer nada para tenerlo.
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